Se coloca todo sobre un poquito de masa y…
se pliega la hoja de chagüite, se le ata un mecatito bien fuerte para que no le entre agua al cocer, ¡y listo!
54 nacatamales preparamos... esta es una de las peroladas que se puso al fuego a cocer durante 4 horas:
Después de comernos el nacatamal (¡mmmm!), a las 12 en punto de la noche, quemamos "al Viejo"… es decir, al Año Viejo. Con prendas que ya no sirven hicimos un muñecote tipo espantapájaros relleno de periódico y triqui-traca (pólvora)… este año sin petardos porque ha habido bastantes quemados...
Mientras va quemándose, toda la familia se abraza y se da un beso, y así se van desprendiendo de lo viejo y van dándole la bienvenida a lo nuevo.
2 comentarios:
¡Viva la dieta mediterránea y la madre que la parió!, esa receta me la apunto aunque creo que después del roscón y los turrones varios... me va a tocar quitarme lorzas.Un besazo.
Hola, una amiga venezolana nos preparó algo muy parecido, pero en Venezuela lo llaman "ayacas" y parece un regalito, envuelto en hojas de plátano.También es un plato especial, porque es muy laborioso que comen en Navidad.
Un abrazo y a disfrutar,
Marga
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